Apoyando, la Cultura de Ñuble, asitió al lanzamiento del libro: Un trovador para el siglo XXI, del escritor Pemucano Juan Pablo Valdebenito.
Año tras año, la casa de la cultura, asupicia a nacientes escritores de la Región de Ñuble y Bio Bio.
Caldo primigenio de escritura
Aún recuerdo el hervor
de las emociones,
en el caldo primigenio
de mis creaciones.
¡Amores púberes!
¡Sueños adolescentes!
¡Sentimientos desbordados!
Imaginaciones presentes.
Sueños imposibles,
de amores inventados,
que nunca fueron más allá,
pero se quedaron guardados.
En la mente y el corazón,
entretejidos en la ilusión.
brotando en erupciones de palabras,
que quemaban con desazón.
Besos que nunca se dieron,
que ardían como lava de volcán
y las entrañas, y los pensamientos,
te venían a inflamar.
Qué poeta, no comenzó escribiendo
en la flor de la vida.
Sin noción de la gramática,
ajenos a la semántica, o a la ortografía.
Y aunque los tiempos cambien,
¡la poesía no se agota!
Trasciende, transmuta,
y se adapta a las nuevas formas.
Regalándole la oportunidad
de expresarse en libertad.
Ofreciendo refugio, consuelo,
diversidad y algo más.
Porque mientras haya un enamorado,
un introvertido, desilusionado,
o un sentí-pensante solitario.
Allí, la poesía:
¡Lo estará esperando!
Ojos que miran
Ojos que miran y observan,
¡para cotillear!
Indagando en vidas ajenas,
no para entender,
¡sino para criticar!
Ojos que desean
lo que otros han logrado.
Ansiosos de cosechar:
¡Sin jamás haber sembrado!
Ojos virtuales,
esperando un clic,
listos para sus indecencias,
poder ¡exhibir!
Ojos del siglo XXI,
esclavizados a las pantallas,
que muestran miles de cosas,
pero al final no dejan nada.
Ojos invisibles de algoritmos,
que te escanean sin cesar,
entregando tus datos al mercado,
para tus gustos perfilar.
Mostrarte lo que deseas,
e inducirte a comprar.
Enseñarte lo que no necesitas,
pero te puede interesar.
Ojos que callan ante la injusticia,
coludidos con la maldad.
que se apartan como cómplices,
y no quieren denunciar.
Pero también hay otros ojos,
que no temen expresar,
que inspiran, educan
y nos vienen a iluminar.
Como los ojos de los artistas.
que expresan verdades,
en formas disidentes y rupturistas.
Están aquellos ojos silenciosos,
que hablan con las pupilas.
Como el de los animales maltratados,
y abandonados por sus familias.
Pero junto a ellos,
tenemos los ojos rescatistas,
que tienden las manos
para aquellos que los necesitan.
Ojos brillantes,
miradas amigas,
que regalan palabras de aliento.
¡Y te muestran una sonrisa!
Porque sí
Escribir porque sí y porque no,
para conjugar palabras.
Compartir historias y plasmar ideas.
¡Claro! Hoy se puede grabar o filmar,
pero escribir es más artístico, sin dudar.
Escribir para anotar números,
frases, acordes, signos y letras,
dar forma a los pensamientos,
y bajar las ideas.
Escribir por amor,
dibujando un corazón,
regalándole a quienes queremos.
Frases de amor.
Escribir para expresarse,
como los estudiantes
que rayan sus pupitres,
con frases hilarantes.
O como los anónimos de baño,
y los grafitis ilegales;
que profanan las paredes,
expresando diversos mensajes.